• +55 5251 1998
  • envasesmetalicos@canafem.org.mx

Las “abolladuras” no afectan al alimento

Las “abolladuras” no afectan al alimento

Un estudio reciente,  realizado por un laboratorio de control industrial, acreditado por la COFEPRIS (Comisión Federal para la prevención de riesgos sanitarios, dependiente de la Secretaria de Salud), evaluó el efecto de las abolladuras sobre la inocuidad de los alimentos enlatados, en este estudio se analizaron 10 alimentos nacionales enlatados, de diferentes marcas, a los que se les realizaron pruebas microbiológicas, se calificó el aspecto físico de las latas abolladas y se analizó la existencia de migración de metales, en cuanto a plomo y estaño.

Ninguna de las latas abolladas presentó corrosión interna ni externa, así como tampoco algún indicio de “raspaduras” en el recubrimiento interno, por lo que no hubo daño en el envase que perjudicara al alimento. En ninguno de los alimentos enlatados se encontró existencia de microorganismos (Aerobios mesófilos y termófilos, Anaerobios mesófilos y termófilos, hongos y levaduras), por lo que se corrobora que conservan su condición de inocuidad bacteriológica.

En conclusión, el alimento contenido en una lata abollada es perfectamente consumible y no es un riesgo para la salud de quienes lo consuman, siempre y cuando no presenten fisura ni abombamiento.  Tome en cuenta estas recomendaciones:

Antes de abrir una lata verifique la fecha de consumo preferente. Aunque puede consumir sin riesgo el alimento pasada dicha fecha, su aspecto puede no ser el mejor. A diferencia de otros alimentos, la conserva no tiene fecha de caducidad, ya que un alimento enlatado sin abrir, jamás pierde su estado de inocuidad.

Verifique que la lata no esté abombada. La lata es noble y avisa si hay un problema:

-Si los dos fondos están ligeramente cóncavos (inclinados hacia el interior), puede consumirla.

-Si uno o ambos de los fondos están abombados y no retornan a su posición apretándolos, no consuma el producto. Deseche la lata.

(Estas deformaciones pueden deberse a un exceso de rellenado, a un fondo mal adaptado, a alteraciones microbianas o un golpe que haya perjudicado la estanqueidad).  El ligero silbido que puede escuchar al abrir una lata de conservas es totalmente normal: se trata del aire que entra en el envase aspirado por el vacío que se había creado para evitar la oxidación.

La deformación o abolladura en una lata es causada principalmente por el consumidor dentro de la tienda de autoservicio y aunque está demostrado que dicha abolladura no causa ningún daño al alimento, la mayoría de los consumidores que no conocen ésta información desechan el producto causando un gran daño económico a la industria, pero sobre todo a la humanidad en general, por el gran desperdicio de éstos alimentos cuando pudieran ser aprovechados por personas que no cuentan con los recursos para obtenerlos.

Consulte el listado de Cámaras Empresariales autorizadas por la Secretaría de Economía para realizar el registro al SIEM.